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Palabras de agradecimiento de José Gordón

El pasado sábado, 23 de marzo, Jose Gordón recibía el premio Alubia de Oro que acredita su condición de Personaje Bañezano del Año 2018. Emocionado por recibir este galardón de la mano de sus paisanos, éstas fueron sus palabras de agradecimiento:

“Buenos días, es un gran honor estar hoy aquí. Quiero transmitir mi enorme gratitud al Adelanto Bañezano, a las autoridades y a todos los que estáis aquí acompañándome en un día entrañable para mí. Doy por hecho que muchas personas de La Bañeza y comarca merecerían este reconocimiento tanto como yo.

Os advierto que no soy orador ni buen pregonero, pues mi pasión fue ser cocinero y aún más Parrillero. Tuve la fortuna de nacer en Jiménez de Jamuz al olor de las urces que avivaban el fuego en los hornos alfareros, como premonición de mi relación con el fuego que vendría más adelante.

Nací en una familia humilde de agricultores y en contacto con la naturaleza lo que me hizo tener una infancia maravillosa, con momentos muy puros y cómo no, otros difíciles, pero era una época de valores, donde las cosas no cambiaban rápidamente ni en décadas, donde la honestidad y la palabra eran más fuertes que un contrato. Nunca fui un portento en los estudios, más bien justito; me interesaba más la pesca o andar a nidos, las experiencias y el contacto con la vida. Aun así me formé en Cantabria donde aprendí del campo y del ganado; tuve el honor de cuidar de Sultán, el famoso toro que cubrió a más de un millón de vacas, y en vacaciones ayudaba en las tareas del campo y sirviendo jarras de vino en la época estival. Así contribuía a compensar las 5000 pesetas cada mes que con mucho esfuerzo me enviaba mi familia y ayudaba a pagar los cupones de la agraria, que era la mayor preocupación de mi madre.
Mujer ejemplar a la que le debo los valores del esfuerzo y la honestidad.

Tuve la fortuna de sentir una profunda atracción por este animal mágico y místico para mí, que me cambió la vida y me hizo sentir la pasión y la razón de trabajar por algo con amor y sacrificio, con una fuerza obsesiva.

Y cómo no, hablar de La Bañeza, nuestra referencia, que nos ha acompañado durante todos los tiempos, desde los mercados de ganado y alfarería, donde acudía toda la comarca como punto neurálgico de encuentro, hasta el mercado de la fruta y la verdura que persiste en el tiempo hasta nuestros días.
La Bañeza nos ha acompañado siempre desde la infancia, donde acudíamos a comprar las primeras ropas y calzados que nos harían caminar por la vida, pasando por nuestra adolescencia donde sentiríamos nuestras primeras y apasionantes experiencias en sus modernos bares y discotecas, su Semana Santa, sus carnavales, el olor al castrol de nuestra venerada carrera de motos… Todo esto lo tenemos grabado a fuego en el recuerdo y en nuestro ADN. Por todo esto doy gracias a La Bañeza por todo lo vivido.

También me gustaría hacer una reflexión: Creo que los complejos y las rivalidades sin sentido nos alejan de las sinergias y de trabajar juntos con amor y lealtad por esta tierra.
Debemos sumar y no restar. Atraer un turismo de interior de calidad, ofrecer una oferta atractiva y a la altura, que genere una economía valiosa para todos. Y no despreciar ningún proyecto atractivo por pequeño que nos pueda parecer. En definitiva, trabajar juntos.

Y para terminar agradecer a mi padre por su labor y sentimiento de arraigo a la tierra y al Capricho, a mi hijo Ismael y a mi familia, por su paciencia y comprensión, por no haberles dedicado más tiempo durante esta andadura mía, agradecer también a todos mis amigos por su apoyo y comprensión, por no haber dedicado más tiempo a cultivar nuestra amistad. Agradecer cómo no a mi compañera Noe, por su apoyo y Amor incondicional, sin ella todo esto no estaría ocurriendo. A todo mi equipo por su esfuerzo y su dedicación, y su fe en mí. Gracias a todos de corazón.

Aunque jimeniego y comarcano, hoy me siento un poco más bañezano. Gracias”