Un espacio donde el silencio habla y el tiempo se suspende. Nace La Cúpula: un santuario gastronómico donde el buey y el profundo conocimiento que tenemos de él dejan de ser materia para convertirse en lenguaje.
Un espacio donde la gastronomía es una ceremonia sensorial; un viaje para quienes buscan lo que ya no se encuentra. Una forma de honrar la vida. Toda la belleza, todo el amor.
En cada servicio, se despliega una travesía sin carta, sin repeticiones, sin concesiones. Sólo una guía; los elementos, la estacionalidad y el alma del producto.
Un tributo íntimo y personal al buey que sedimenta lento y silencioso al final de este camino de profundo amor y respeto.
Pureza, naturalidad, verdad.
La Cúpula nace como la consecuencia natural de una vida dedicada al buey. Es el resultado de décadas de conocimiento, de escucha y de respeto. Un lugar donde ese saber acumulado se transforma en experiencia, donde todo se une para celebrar la vida.